Avemarep  
 

 








 

 

Liderazgo y gerencia

Enviar a un amigo Imprimir
15/07/2018
Si alguna vez sientes falta de confianza, haz esto
Fuente:   Las notas del aprendiz

 El ser humano se eleva en la vida hasta el nivel de la imagen que tiene de si mismo. Todos los seres humanos experimentamos, de cuando en cuando, inseguridad en nosotros mismos. Claro, hay algunos que sufrimos estos episodios con mayor frecuencia, incluso para otros esta es una condición crónica. 

Y también existen aquellos afortunados que se enfrentan a ella muy rara vez. Pero todos, todos la sufrimos. Esta falta de confianza es lo que ha dado origen a un fenómeno psicológico conocido como el síndorme del impostor

Según algunas estimaciones, siete de cada diez personas lo han padecido alguna vez en su vida. El síndrome del impostor consiste en sentir que uno no es tan bueno, tan competente como otras personas creen. Nos sentimos entonces como si estuviéramos engañando al resto del mundo. Como si fuéramos un fraude. Muchos estudiantes brillantes, aunque que acceden por sus méritos académicos a las universidades más prestigiosas del mundo; no se creen al mismo nivel de los demás. Al ver lo inteligentes que son sus compañeros, se sienten como unos impostores. Actores, músicos, científicos, presidentes de multinacionales, entre otros muchos, también padecen este síndrome, cuyo origen se encuentra en la falta de confianza. Así que la inseguridad es un fenómeno universal. Ni siquiera los más exitosos se escapan de ella. El problema entonces no es padecerla. La cuestión es como la enfrentamos para que no nos impida avanzar hacia nuestras más ambiciosas metas. Cuando yo he sentido esa falta de confianza, lo cual es bastante frecuente, utilizo dos trucos que siempre me dan resultado. El primero y más efectivo es actuar. Nada perjudica más a la falta de confianza que la acción. Cuando empiezas en el gimnasio, por ejemplo, y comparas tu pobre forma física y tus brazos carentes de tono y definición con los de los otros, llenos de músculos y vitalidad, es probable que sientas que no perteneces a ese lugar. Pero si continuas yendo, si persistes, empezarás a notar tu progreso y terminarás sintiendo que ese también es tu medio. El gimnasio te pertenece y tu perteneces a él. Esta es la forma como los estudiantes brillantes terminan curándose del mal, en la medida en que avanzan y superan las pruebas académicas, empiezan a sentir que si pertenecen a ese lugar, que son tan capaces como el resto. Entonces, si lo que quieres es escribir, pero no te sientes como un escritor; escribe. Cuanto más lo hagas, mejor. Si oyes una voz dentro de ti —aconsejó el pintor Vincent Van Gogh— que dice que no puedes pintar, entonces, por cualquier medio, pinta, y esa voz quedará silenciada.

 

Volver al boletin

 

<< Volver a la página anterior